Frozen II (2019)

La segunda parte de Frozen es tan fría como el reino en el que viven las hermanas protagonistas.

Directores: Chris Buck, Jennifer Lee

Con las voces de Kristen Bell, Idina Menzel, Josh Gad, Jonathan Groff, Sterling K. Brown

En el 2013, Frozen, la cinta producida por los estudios Disney y basada libremente en el cuento La princesa de hielo de Hans Christian Andersen, terminó siendo toda una sorpresa. Se convirtió en la película animada más taquillera de todos los tiempos y las razones no faltaban.

La historia sobre Elsa (con la voz de Idina Menzel) y Anna (con la voz de Kristen Bell) fue un tierno y atípico relato de “Princesas Disney” acerca de dos mujeres empoderadas e independientes que se dan cuenta de que no necesitan a un príncipe farsante en sus vidas, y que cuentan con un gracioso muñeco de nieve queer llamado Olaf (con la voz de Josh Gad) y un noble amigo de nombre Kristoff (Jonathan Groff) que tiene como mascota un alce silente llamado Sven.  Las canciones Do You Want To Build A Snowman, For The First Time In Forever y especialmente, Let It Go, fueron también un aspecto clave en el éxito de Frozen. Por lo tanto, era de esperarse una segunda parte.

Como si se tratara de esa cuestionable tradición iniciada en los años noventa, de realizar secuelas mediocres de sus clásicos animados para el mercado del “directo a vídeo” (piensen en las terribles El rey león II: El orgullo de Simba,, Aladdin II: El regreso de Jafar, La Sirenita II: Regreso al mar, Pocahontas II: Viaje al Nuevo Mundo, Cenicienta II: Los sueños hechos realidad, Hércules II, El Jorobado de París II, Tarzán y Jane, etc.), Frozen II se siente como un cínico intento de explotar el éxito de la cinta original y no como una película animada entrañable, inteligente y llena de amor, como suelen ser los productos de Disney que se estrenan en la pantalla grande.

Esto no quiere decir que la segunda parte de Frozen tenga unos estándares inferiores en términos de su animación (algo que sí tienen esas secuelas de pacotilla). Todo lo contrario, esta cinta supera en belleza, color y detalle a su predecesora y es toda una golosina visual. Tampoco podemos acusar a Idina Menzel, Kristen Bell, Josh Gad y Jonathan Groff de no dar lo mejor de sí para darle alma y corazón a sus personajes.

El problema está en una trama confusa y enredada que carece de fuerza y contundencia; además de unas canciones efímeras que no poseen la magia de las interpretadas en la primera parte. Y más allá del carismático soldado Mattias (con una excelente voz por parte de Sterling K. Brown), dentro de los nuevos personajes, no hay ninguno que valga la pena.

Hay un conocido dicho que afirma que las segundas partes nunca llegan a ser buenas. Lastimosamente, Frozen II es prueba de ello.   

Sobre André Didyme-Dôme 915 Artículos
André Didyme-Dome es psicólogo y magíster en Comunicación. Se desempeña como crítico de cine para las revistas Rolling Stone y Playboy Colombia y es docente en la Escuela Nacional de Cine; además, es director del cineclub de la librería Casa Tomada y conferencista en Ilustre. Su amor por el cine, la música pop y rock, la televisión y los cómics raya en la locura.

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