After The Wedding (El pasado que nos une) (2019)

La historia de una mujer que es invitada a una boda para descubrir que su pasado aún la persigue, goza de una excelente interpretación de su protagonista.

Director: Bart Freundlich

Michelle Williams, Julianne Moore, Billy Crudup, Abby Quinn

¿Cuál es el sentido de hacer una versión norteamericana de una buena película danesa? Más allá de apelar a un público al que no le gusta el cine que no sea en inglés, la razón que hace que valga la pena el remake de Después de la boda, la cinta dirigida por Susanne Bier, recae en una magnífica actuación a cargo de Michelle Williams.

Esta actriz que se dio a conocer con la serie de televisión Dawson’s Creek ha ido escalando en talento y rango actoral, película tras película: Brokeback Mountain, I’m Not There, Synecdoche New York, Shutter Island, Blue Valentine, Meek’s Cutoff, My Week With Marilyn, Suite Francaise, Manchester By The Sea, Certain Women, Wonderstruck y All The Money In The World, son algunos de los títulos que comprueban como Williams puede considerarse como una de las mejores actrices de los últimos veinte años.

A las películas anteriores puede sumarse esta, sin lugar a dudas. Aquí, Williams se vuelve a lucir interpretando a Isabel, una mujer que trabaja en un orfanato en Calcuta. La falta de recursos económicos para satisfacer las necesidades básicas de los niños a su cargo, la tiene al borde de la desesperación. De repente, aparece una milagrosa benefactora que quiere donar una considerable suma de dinero a la institución.

Su nombre es Theresa (encarnada por Julianne Moore, otra de las mejores actrices de la actualidad), y es la cabeza de una prestigiosa compañía que ella misma fundó y quien está casada con escultor (Billy Crudup). La condición que le impone Theresa a Isabel a cambio de su ayuda, es que ella vaya a los Estados Unidos para que las dos se conozcan personalmente.

Isabel se muestra renuente, pero termina aceptando las condiciones. Y cuando las dos se encuentran reunidas, Theresa le comenta que está preparando la boda de Grace, su joven hija (Abby Quinn) y la invita al evento. Isabel se encuentra abrumada ante el lujoso hotel, el auto con chofer y los vestidos lujosos que Theresa le ofrece. Los últimos años de su vida han estado rodeados de pobreza y esto le parece excesivo e inaudito.

Lo que sigue es mejor no revelarlo, aunque quienes hayan visto la cinta original no encontrarán ninguna sorpresa, salvo que la película de Bier es protagonizada por dos hombres (Mads Mikkelsen y Rolf Lassgård), mientras que el remake de Bart Freundlich (The Myth Of Fingerprints, Trust The Man) los convierte en dos mujeres en apariencia muy diferentes, pero con más cosas en común de lo que Isabel cree.

Williams, al igual que Ryan Gosling (con quien compartió en la estupenda Blue Valentine), logra comunicar con miradas y expresiones faciales, toda la complejidad de su personaje, sin tener que pronunciar una sola palabra. Su papel de Isabel bien merece una nominación al Oscar y hace que esta cinta cobre un gran valor, de otro modo sería innecesaria.  

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