The Dead Don’t Die (Los muertos no mueren) (2019)

Después de utilizar a los vampiros para hacer comentarios existenciales, Jim Jarmusch utiliza a los muertos vivientes para divertirse con un grupo destacado de amigos actores y para hacer uno que otro comentario sobre las sociedades contemporáneas.

Director: Jim Jarmusch

Bill Murray, Adam Driver, Chloë Sevigny, Danny Glover, Steve Buscemi, Tilda Swinton, Selena Gomez, Tom Waits

Es curioso que el director amante de los “momentos muertos” del cine, realice una película sobre muertos vivientes.

Jim Jarmusch es un gusto adquirido. Desde Permanent Vacation, su primer trabajo, este director de ideas excéntricas y cómicas, nos ha ofrecido una serie de reflexiones sobre la vida cotidiana y sobre la comunicación (o la falta de esta), característica de las sociedades contemporáneas en donde sus personajes viven una vida de autómata. Jarmusch utiliza siempre un ritmo extremadamente pausado, que evidencia su obsesión con el tiempo, el tedio, el aburrimiento y la lentitud, y con los ya mencionados “momentos muertos” (aquellos momentos que no significan nada o no le aportan gran cosa a la trama), que para él son los de mayor valor para su cine, así como una gran cantidad de referentes a la cultura popular, que para él son los que actualmente, brindan algún tipo de conexión entre las personas.

Después de aproximarse al vampirismo en su película Solo los amantes sobreviven, Jarmusch decide abordar el género zombie con Los muertos no mueren, un homenaje al cine de George A. Romero y a las películas de medianoche, el cual también es un comentario escueto y amargo sobre las personas del nuevo milenio, que en lo único que piensan es en conectar sus dispositivos electrónicos al Wifi.  

Para esta disparatada cinta de terror con altas dosis de su humor característico, Jarmusch se rodea de un maravilloso grupo de actores. Bill Murray (con quien Jarmusch trabajó en Broken Flowers), Adam Driver (el protagonista de Paterson, la obra maestra de Jarmusch) y Chloë Sevigny, interpretan a los únicos tres policías de un apacible pueblo norteamericano llamado Centerville, que deben enfrentarse a los muertos que salen de sus tumbas para comer carne humana (como es tradición en el género), producto del fracking polar, el cual cambió el eje de rotación de la tierra (como se explica numerosas veces, para que no quede duda de qué fue lo que causó el apocalipsis zombie).   

Los cantantes Iggy Pop, Tom Waits y Selena Gomez interpretan a un zombie amante del café, a un ermitaño que es testigo del fin del mundo y a una hipster con un Pontiac modelo 68 (que bien parece sacado de una cinta de Romero), que llega por casualidad con unos amigos al pueblo. Steve Buscemi, Danny Glover y Tilda Swinton (la protagonista de Solo los amantes sobreviven), encarnan a un granjero racista, a un humilde vendedor de herramientas y a la extraña encargada de la funeraria del pueblo, quien es experta en manejar la katana. Y Sara Driver (la actual pareja del director), Caleb Landry Jones y Larry Fessenden, aparecen en la cinta como otra zombie amante del café, como el encargado de una gasolinera con un conocimiento enciclopédico sobre el cine de terror, y como el administrador de un motel que se extraña porque todos sus gatos han desaparecido sin dejar rastro.

Estos son algunos de los personajes variopintos en una cinta llena de gore, diálogos insulsos y repetitivos, con una banda sonora reiterativa (cortesía del cantante de música Country Sturgill Simpson, quien aparece como un zombie amante de las guitarras) y unas absurdas referencias de “meta-cine”, que parecen sacadas de una parodia de Mel Brooks.

Los muertos no mueren es definitivamente, un trabajo que su director no se tomó en serio y que simplemente hizo para divertirse con sus amigos, pero que es fiel a las ideas y obsesiones que hacen parte de toda su filmografía. Lo cierto es que su forma de divertirse no es para todos los gustos, pero quienes guardan afinidad con el peculiar sentido del humor de Jarmusch, la encontrarán descerebradamente entretenida.

Sobre André Didyme-Dôme 915 Artículos
André Didyme-Dome es psicólogo y magíster en Comunicación. Se desempeña como crítico de cine para las revistas Rolling Stone y Playboy Colombia y es docente en la Escuela Nacional de Cine; además, es director del cineclub de la librería Casa Tomada y conferencista en Ilustre. Su amor por el cine, la música pop y rock, la televisión y los cómics raya en la locura.

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