Film Stars Don’t Die In Liverpool (Las estrellas de cine nunca mueren) (2018)

Una historia de amor imposible, un biopic sobre una leyenda de la época dorada de Hollywood y unas actuaciones magistrales. ¿Qué más puede pedir un verdadero amante del cine?

Dirección: Paul McGuigan
Annette Bening, Jamie Bell, Kenneth Cranham

Los actores son el alma de una película, y en el caso de Film Stars Don’t Die In Liverpool, dicha afirmación es más que evidente. Basada en hechos reales, esta cinta nos cuenta sobre el romance que se dio entre Gloria Grahame (una leyenda de la época dorada de Hollywood, que protagonizó las obras inmortales del cine noir como In A Lonely Place para Nicholas Ray, The Bad and the Beautiful, para Vincente Minnelli, Crossfire para Edward Dmytryk o The Big Heat, para Fritz Lang); y Peter Turner, un actor británico treinta años menor que ella.

Debido al escándalo surgido por el matrimonio entre Grahame y su hijastro Anthony Ray (hijo de Nicholas Ray), la actriz se recluye en Liverpool y es ahí donde conoce a Turner, de quien se enamora perdidamente y quien la acompañará en sus últimos años de vida (Grahame muere a los 57 años víctima del cáncer de seno). Annette Bening interpreta a Grahame de una manera fantástica. Cualquier otra actriz hubiera temido mostrar su rostro lleno de arrugas y su cuerpo flácido frente a la pantalla, pero Bening deja que la cámara llegue a ella (una lección de Humphrey Bogart le dio a la Grahame) para que, sin necesidad de palabras, el espectador pueda tratar de comprender a una mujer que en su juventud fue todo un símbolo sexual adorado por muchos y que en sus últimos días quedó reducida a una criatura frágil, enferma y dependiente del amor de los extraños.

Jamie Bell (a quien conocidos desde pequeño en la fabulosa Billy Elliot), encarna de manera magistral a Turner, canalizando al Marlon Brando que interpretó a Stanley Kowalski en A Streetcar Called Desire, dando como resultado una actuación que exuda sexualidad por todos los poros. Los actores secundarios que incluyen a Vanessa Redgrave (como la madre de Graham), Julie Walters y Kenneth Cranham (como los padres de Turner), Frances Barber (como la hermana de Grahame) y Stephen Graham (como el hermano de Turner), cumplen a cabalidad su función de darle fuerza a la historia. La fotografía de Urszula Pontikos evoca a la perfección el final de los setenta y comienzos de los ochenta, y la gloriosa banda sonora que incluye temas de Elvis Costello y A Taste of Honey, es utilizada de una manera puntual y efectiva.

La película del director escocés Paul McGuigan (autor de la magnífica Gangster No. 1), parte de los últimos días de la Grahame para llevarnos una y otra vez al pasado, contándonos cómo fue que la veterana actriz y el aspirante a actor se conocieron y enamoraron y mostrándonos que, cuando hay amor de verdad, la edad en realidad no importa.

Puede que la película (basada en las memorias escritas en 1986 por Turner) evite los aspectos oscuros de la historia, como sus anteriores matrimonios, la relación con sus hijos y la obsesión de Grahame por mantener su belleza física (la cual la llevó a operarse los labios para obtener lo que la prensa de Hollywood llamaba “los labios de novocaína”), pero lo cierto es que Film Stars Don’t Die In Liverpool es una hermosa historia de amor y, al mismo tiempo, un sentido homenaje a un cine que prácticamente ya no existe.

Sobre André Didyme-Dôme 1616 artículos
André Didyme-Dome es psicólogo y magíster en Comunicación. Se desempeña como crítico de cine para la revista Rolling Stone en español y es docente en la Escuela Nacional de Cine; además, es director del cineclub de la librería Casa Tomada y conferencista en Ilustre. Su amor por el cine, la música pop y rock, la televisión y los cómics raya en la locura.