Ready Player One (Comienza el juego) (2018)

Steven Spielberg deja de lado sus proyectos personales y busca rejuvenecer con un proyecto que apela a la nostalgia por los ochenta.

Dirección: Steven Spielberg
Tye Sheridan, Olivia Cooke, Ben Mendelsohn, Simon Pegg, Mark Rylance

A los 71 años, Steven Spielberg asume la dirección de Ready Player One, un delirante derroche de efectos especiales y de referentes a la cultura popular, basada en la novela juvenil escrita por Ernest Cline en el 2011.

Por más que lo haya intentado, Spielberg no logra ocultar la estructura codificada del libro de Cline, muy similar a la de The Hunger Games, Divergent o Maze Runner: un joven que vive en un futuro apocalíptico es elegido para salvar al mundo de un futuro marcado por la opresión y el totalitarismo. Sin embargo, Spielberg no es ningún tonto, pese a que él realiza estas películas de altísimo presupuesto para poder financiar sus proyectos más personales tipo The Post.

La cinta, que mezcla acción real con animación 3D y captura de movimiento (técnica que ya Spielberg había abordado en The Adventures of Tintin), está ubicada en el año 2045, y el mundo está lleno de sobrepoblación, escasez de recursos y pobreza. El protagonista es un adolescente llamado Wade Watts (Tye Sheridan), quien perdió a sus padres y tiene que vivir en Columbus, Ohio, con su tía y un novio abusador. Al igual que muchos jóvenes como él, Wade huye de la realidad ingresando a Oasis, una plataforma de realidad virtual creada por un nerd (amalgama de Steve Jobs, Bill Gates, George Lucas y el mismo Spielberg), llamado James Halliday (interpretado por Mark Rylance, el actual actor fetiche del director) y por su socio Ogden Morrow (un Simon Pegg encarnando a un personaje tipo Steve Vozniak).

Halliday ha muerto pero dejó una especie de juego al interior de Oasis, en el que se deben encontrar tres llaves para poder así heredar el control de la plataforma al igual que el millonario legado dejado por el excéntrico genio de la informática. Sobra decir que Wade se embarca en la misión, acompañado obviamente por una chica rebelde llamada Art3mis (Olivia Cooke), un ayudante fiel, gracioso y afroamericano llamado Aech (una estupenda Lena Waithe), y un dúo asiático conformado por un niño precoz llamado Shoto (Philip Zhao) y un joven silencioso y meditabundo llamado Daito (Win Morisaki), ambos muy desperdiciados. También es obvio que Wade y su clan van a enfrentarse a un grupo liderado por un codicioso hombre corporativo tipo Donald Trump llamado Nolan Sorrento (Ben Mendelsohn), quien está dispuesto a todo para ganar el juego y que está acompañado de un grupo de jugadores expertos llamados los 101 y de dos peligrosos secuaces llamados i-Rok (con la voz de T.J. Miller) y F’Nale (Hannah John-Kamen).

Pero el verdadero valor de Ready Player One no está en la historia, sino en la demencia tipo Who Framed Roger Rabbit? o The Lego Movie, que nos muestra a esta plataforma virtual como un lugar en el que pueden convivir, ya sea como avatares o parte del juego, personajes icónicos como King Kong, Gundam, Mechagodzilla, The Iron Giant, el DeLorean de Back to the Future, Alien, The Shining, Hello Kitty y Batman, acompañados de los éxitos de los años 80 interpretados por Van Halen, New Order, Duran Duran, Blondie o Billy Idol. (Posiblemente, la ausencia de personajes de videojuegos se deba para evitar la similitud con Wreck-It Ralph, pero es indudable su parecido con la “Trilogía de Imaginacionlandia” de la serie animada de South Park, menos el cinismo, la violencia, el humor negro y el sexo).

En conclusión, Steven Spielberg ha dirigido una película de acción y aventuras totalmente blanca, que evita cualquier tipo de denuncias oscuras o pesimistas y que apunta a un público que todavía sueña con la segunda parte de E.T. The Extraterrestrial, al mismo tiempo que aborrece sus cintas maduras y políticas como Munich, Lincoln, Bridge of Spies o The Post. Pero Spielberg es un maestro del cine de entretenimiento y esta cinta caótica, emocionante y alucinante, está a la par con lo mejor de sus productos comerciales que encantaron y obsesionaron a las audiencias de la década de los ochenta.

Sobre André Didyme-Dôme 1427 artículos
André Didyme-Dome es psicólogo y magíster en Comunicación. Se desempeña como crítico de cine para las revistas Rolling Stone y Playboy Colombia y es docente en la Escuela Nacional de Cine; además, es director del cineclub de la librería Casa Tomada y conferencista en Ilustre. Su amor por el cine, la música pop y rock, la televisión y los cómics raya en la locura.