Godzilla: King Of The Monsters (Godzilla II: Rey de los monstruos) (2019)

La secuela de la saga estadounidense protagonizada por Godzilla, no llega a ser un completo desastre, pero termina siendo un producto significativamente inferior, si se le compara con su predecesor.

Dirección: Michael Dougherty

Kyle Chandler, Vera Farmiga, Millie Bobby Brown, Ken Watanabe, Zhang Ziyi, Sally Hawkins, David Strathairn, O’Shea Jackson Jr., Charles Dance

Godzilla (conocido en Japón como Gojira), apareció por primera vez en el cine en 1954 en una película dirigida por Ishiro Honda y, desde ese momento, se ha convertido en todo un icono inmortal de la cultura popular. Este monstruo mutante de tamaño descomunal que arrasa con todo lo que encuentra a su paso y que ha protagonizado treinta películas hasta la fecha, puede verse como una alegoría a la destrucción masiva causada por las bombas de Hiroshima y Nagasaki y también como la encarnación de la fascinación, el respeto y el temor que el ser humano profesa hacia las fuerzas de la naturaleza.

Los Estados Unidos han querido apropiarse del éxito de Godzilla y del género que inauguró (el Kaiju, o las “películas de monstruos gigantes”). En 1998, se realizó la primera película totalmente norteamericana sobre el personaje, dirigida por Roland Emmerich, la cual, pese a su descomunal campaña de expectativa, terminó siendo una completa decepción. Pero en el 2014, el director Gareth Edwards logró darle un tono suntuoso, solemne y poderoso a su adaptación, lo que marcó un punto de partida para una franquicia sobre Kaijus, la cual conecta con la película Kong: La isla calavera, una divertida versión sobre King Kong, ambientada en los años setenta, y que sienta los precedentes para un enfrentamiento inminente entre los dos titanes (de hecho, en 1962, Ishiro Honda realizó una exitosa película protagonizada por el gorila y el lagarto gigantes).   

Cinco años después de la cinta de Edwards, vuelve a la pantalla grande una nueva versión norteamericana de Godzilla, esta vez dirigida por Michael Dougherty, autor de las cintas de terror como Trick’r Treat o Krampus. Y aunque el resultado no llega a ser el mega-desastre que significó la versión de Emmerich, tampoco mantiene los estándares de calidad de la versión de Edwards.

Godzilla II: Rey de los monstruos (título que se utilizó para promocionar la película japonesa de 1954 en occidente), parte de los acontecimientos sucedidos en la cinta del 2014. La ciudad de San Francisco ha quedado destruida, el gobierno norteamericano busca acabar con las amenazas representadas por estos monstruos antediluvianos y la organización Monarch continúa con sus planes secretos relacionados con las criaturas que se encontraban en hibernación hasta el despertar de Godzilla.

La pérdida de los Brody, unos carismáticos personajes encarnados por Bryan Cranston, Juliette Binoche, Aaron Taylor-Johnson y Elizabeth Olsen, afecta muchísimo a esta secuela. Sus reemplazos, los Russell, interpretados por Kyle Chandler, Vera Farmiga y Millie Bobby Brown (la chica de la serie Stranger Things aquí es particularmente odiosa), no son más que unos personajes detonantes de situaciones que no están bien construidos y que no llegan a ser más que bosquejos. Asimismo, actores de la talla de Ken Watanabe, Zhang Ziyi, David Strathairn y Sally Hawkins, están absolutamente desperdiciados.

Al igual que con las películas de Michael Bay, los personajes y sus relaciones (así como la historia), se van al traste para darle paso a un derroche interminable y abrumador de ruido ensordecedor y efectos especiales que, sin el camp de las películas japonesas del ayer, terminan aburriendo y causando somnolencia. Ni hablar de la ridícula premisa de soltar a los monstruos para salvar a la humanidad o de medio ejército tratando de rescatar a una adolescente histriónica, situaciones que acaban con los intentos de verosimilitud de la primera película.  

Los fanáticos de Godzilla se estremecerán al saber que otros monstruos legendarios de la serie japonesa como Mothra, la polilla; Rodan, el pteranodonte gigante; y Ghidorah, el dragón de tres cabezas, comparten la pantalla con Godzilla. Y como si fuera un evento de lucha libre más que una película de ciencia ficción, los seguidores de este tipo de películas quieren ver a estos personajes enfrentados. Sin embargo, las batallas nocturnas y confusas entre los monstruos, no permiten saber muy bien qué es lo que está sucediendo, generando toneladas de frustración (piense en la batalla de Winterfell de la temporada final de la serie Game of Thrones, y se hará una idea del problema central de la secuela estadounidense de Godzilla).

Godzilla II: Rey de los monstruos hace que extrañemos a Haruo Nakajima (el actor japonés recientemente fallecido, que interpretó a Godzilla bajo un traje de caucho de más de 100 kilos en 12 películas) y a las bellísimas maquetas de las ciudades japonesas, que los Kaiju destruían con sus peleas. Tal vez ahí es donde radica el verdadero encanto de la saga.  

P.D. Quédese después de los créditos para dos epílogos que nos preparan para el enfrentamiento entre King Kong y Godzilla, y para lo que puede significar la adición de cyborgs mutantes a la serie.    

Sobre André Didyme-Dôme 1616 artículos
André Didyme-Dome es psicólogo y magíster en Comunicación. Se desempeña como crítico de cine para la revista Rolling Stone en español y es docente en la Escuela Nacional de Cine; además, es director del cineclub de la librería Casa Tomada y conferencista en Ilustre. Su amor por el cine, la música pop y rock, la televisión y los cómics raya en la locura.