Toy Story 4 (2019)

La cuarta parte de Toy Story recupera a un personaje olvidado, incluye unos nuevos personajes que se ganarán el corazón del espectador, y cierra la saga con un final supremamente conmovedor.

Dirección: Josh Cooley

Con las voces de Tom Hanks, Tim Allen, Annie Potts, Tony Hale, Christina Hendricks, Jordan Peele, Keegan-Michael Key, Ally Maki, Keanu Reeves

Hace más de veinticinco años que los estudios Pixar se ganaron nuestro corazón con Toy Story, la primera película totalmente animada por computador y que cuenta la historia de unos juguetes que cobran vida cuando sus dueños no están presentes.  Sus dos secuelas fueron igualmente encantadoras y, aunque la técnica de animación digital se ha desarrollado mucho a través de los años, en realidad son las historias y la construcción de los personajes, lo que hace de la saga de Toy Story todo un clásico del cine.

John Lasseter, uno de los fundadores de Pixar y el creador de Toy Story, se ha separado del estudio debido a un escándalo asociado con el movimiento Me Too. Pero él ayudó a escribir esta última parte, la cual es dirigida esta vez por Josh Cooley, quien asume su primer largometraje animado con mucha confianza y fluidez.

Toy Story 4 pretende ser un capítulo final para la serie (aunque probablemente regresará en un futuro), y parte de tres premisas hábilmente desarrolladas. La primera tiene que ver con Bo Peep (Annie Potts), un personaje que en la primera parte cumplía con la función de ser el interés amoroso de Woody, nuestro amado vaquero protagonista (Tom Hanks), pero que en las secuelas fue desapareciendo sin ninguna explicación. Aquí, vamos a saber qué fue lo que sucedió con la pastorcita de porcelana, quien se ha transformado en toda una mujer empoderada, al mejor estilo de Sarah O’Connor, Ripley, Wonder Woman o Capitana Marvel.

La segunda premisa, recurre a la estructura narrativa tradicional de Toy Story y tiene que ver con un muñeco extraviado que necesita ayuda para volver con su dueño. El juguete en cuestión es el alma de esta nueva película y recibe el nombre de Forky (Tony Hale). Forky fue creado como un trabajo manual por Bonnie (la nueva dueña de los juguetes después de que Andy creciera), a partir de un “cuchador” (una combinación de cuchara y tenedor) en su primer día de escuela. Forky no es un juguete muy inteligente que digamos y cree que pertenece más a la caneca de la basura que al grupo de Toy Story. Woody, quien ya no es el dueño de los afectos de Bonnie, se da cuenta de lo importante que es Forky para la niña y, cuando este se pierde (tenía que ser así), el heroico vaquero va a su rescate. Hay que decirlo: Forky es desde ya un personaje inmortal y la audiencia, del mismo modo que Bonnie, se enamorará perdidamente de él.

La tercera premisa, es la necesidad obligatoria de un villano. La primera parte tuvo al malvado niño Sid, la segunda al traicionero Stinky Pete, y la tercera al perverso Lotso. Aquí, el personaje siniestro es una muñeca vintage llamada Gaby Gaby (Christina Hendricks), quien vive en una tienda de antigüedades acompañada de un séquito de muñecos de ventrílocuo liderados por Benson (quien es más perturbador que el bebote con estrabismo de la tercera parte). Gaby Gaby quiere ser el juguete de la nieta de la dueña de la tienda, pero cree que no va a ser querida porque su dispositivo de voz presenta un defecto de fábrica. Cuando Gaby Gaby conoce a Woody y se da cuenta de que este tiene un dispositivo de voz perfecto, ella urde un plan para arrebatárselo.

Los fanáticos del aventurero espacial Buzz Lightyear (Tim Allen) no deben preocuparse, ya que este escucha su voz interior (un consejo de Woody) y acude a apoyar a su amigo Woody en la misión de rescate de Forky.

En el camino, Buzz conocerá a Bunny (Jordan Peele) y a Ducky (Kennan-Michael Key). El dúo cómico de la serie Key & Peele le dan color y humor a la historia, interpretando a dos horribles muñecos de feria de diversiones que terminan acompañando al heroico astronauta en su misión, con el deseo de ser los nuevos juguetes de Bonnie.

Por su parte, la pastorcita Bo Peep le presentará a Woody sus nuevos amigos, los cuales son el adorable mini-juguete Giggle McDimples (otro personaje femenino empoderado con la voz de Ally Maki) y el acróbata de la motocicleta canadiense Duke Caboom (uno de los mejores papeles en la carrera de Keanu Reeves, con el perdón de Neo y John Wick).

Contar más sobre la historia puede llegar a estropear la inolvidable experiencia de ver Toy Story 4. Lo que sí se puede decir es que esta parte no incluye el clímax apoteósico de la tres y descuida a algunos personajes valiosos, pero el detalle de su animación deja atrás a todos sus competidores y el cierre de la historia, aunque predecible, partirá el corazón de los espectadores, especialmente a aquellos que por más de dos décadas acompañaron a Woody, a Buzz y a todos los demás en sus correrías.

Con Toy Story 4, Pixar demuestra una vez más ser el líder indiscutible del cine de animación, gracias a su perfección técnica, a sus personajes entrañables y empáticos, y a su habilidad para utilizar las estructuras narrativas tradicionales con maestría, logrando así manipular las emociones y los sentimientos de los espectadores. Esto es cine de entretenimiento de primera categoría.

Sobre André Didyme-Dôme 1427 artículos
André Didyme-Dome es psicólogo y magíster en Comunicación. Se desempeña como crítico de cine para las revistas Rolling Stone y Playboy Colombia y es docente en la Escuela Nacional de Cine; además, es director del cineclub de la librería Casa Tomada y conferencista en Ilustre. Su amor por el cine, la música pop y rock, la televisión y los cómics raya en la locura.