Escape Room: Tournament Of Champions (Sin salida: Reto mortal) (2021)

De todas las películas basadas en el Escape Room, esta es la mejor de todas hasta la fecha.

Director: Adam Robitel

Taylor Russell, Logan Miller, Deborah Ann Woll, Thomas Cocquerel, Indya Moore

Los Escape room o salas de escape, son un juego de estrategia creado conceptualmente en el 2007 por el guionista y director japonés Takao Kato y exportado a todo el mundo a comienzos del 2011. En esencia consiste en encerrar a un grupo de jugadores en una habitación, donde deberán solucionar enigmas y misterios de todo tipo para ir desentrañando una historia y conseguir escapar antes de que finalice el tiempo asignado (generalmente una hora). Cada juego está ambientado en un escenario diferente: bélico, apocalíptico, ciencia ficción, terror y detectivesco, entre otros.

La popularidad del juego condujo a las correspondientes adaptaciones al cine, con la variable que aquí, quienes no logran descifrar los acertijos, pierden la vida.  Hasta el momento, se han estrenado tres películas basadas en los Escape Room. La primera fue 60 minutos para morir (llamada Escape Room en inglés), una cinta del 2017 que es casi imposible de ver de lo mala que es. De ese mismo año es La maldición de la caja calavera (también llamada Escape Room en inglés), cuyo único aspecto interesante radica en nos enteramos qué había sucedido con los actores Sean Young y Skeet Ulrich (nada bueno, por cierto).

Los estudios Sony se pusieron en la labor de hacer unas películas decentes basadas en los cuartos de escape y el resultado fue inicialmente Sin salida (conocida también como Escape Room), una cinta divertida y perfecta para los Múltiplex, que por fin le hizo honores al emocionante juego en el cual se basa.

Ahora, Adam Robitel el director de la primera parte (y de la entretenida The Last Key de la saga Insidious), regresa para una secuela, la cual supera con creces tanto a su predecesora, como a todas las películas con el título de Escape Room.

Zoey, la chica universitaria retraída pero inteligente (Taylor Russell) y Ben, el joven fracasado que buscaba rehacer su vida (Logan Miller), ambos sobrevivientes del anterior juego, vuelven para esta entrega. De una manera astuta, Robitel y los guionistas Will Honley, Maria Melnik, Daniel Tuch y Oren Uziel, nos recuerdan rápidamente con un prólogo que fue lo que sucedió en la primera parte e inmediatamente nos introducen en un nuevo juego mortal, en el que participan Zoey y Ben, como también otros cuatro sujetos, supuestamente sobrevivientes de otros torneos llevados a cabo por la enigmática organización Minos (piensen en la Umbrella de Resident Evil y se harán una idea de ella).

Los cuatro “nuevos” participantes ahora responden a unos perfiles menos estereotipados: Nathan (Thomas Cocquerel), un sacerdote alcohólico; Brianna (Indya Moore), una bloquera de viajes; Rachel (Holland Roden), una mujer que no siente dolor; y Theo (Carlito Olivero); un hombre que desesperadamente desea volver a casa con su esposa.

Pero lo que ahora importa es que Escape Room: Reto mortal responde a la esencia del juego (¿no es por esto que se hacen estas películas?) y por una hora y media nos atrapa y no nos deja respirar con un sinnúmero de efectivos acertijos mortales que, aunque presentan una lógica similar a los misterios que resolvían Adam West y Burt Ward en la serie de Batman de 1966, hacen que el público sienta en carne propia la tensión y la emoción de estar en un cuarto de escape.    

Sobre André Didyme-Dôme 1394 artículos
André Didyme-Dome es psicólogo y magíster en Comunicación. Se desempeña como crítico de cine para las revistas Rolling Stone y Playboy Colombia y es docente en la Escuela Nacional de Cine; además, es director del cineclub de la librería Casa Tomada y conferencista en Ilustre. Su amor por el cine, la música pop y rock, la televisión y los cómics raya en la locura.

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