Las mejores películas del 2021

Truffaut dijo alguna vez que el gusto por las películas es el resultado de muchos disgustos y que las únicas películas que importan son aquellas que vibran. Aquí hay diez de ellas.

De acuerdo con Susan Sontag, la historia del cine bien puede compararse a un ciclo de vida: El inevitable nacimiento, la acumulación de triunfos y derrotas, y el comienzo de una decadencia irreversible.

¿Llegamos a la muerte del cine? La pandemia causada por el COVID-19 nos alejó por más de un año de la experiencia de las salas de cine, la cual fue reemplazada por lo que ya podríamos denominar como “la edad de oro del streaming”.

Puede que la realidad material del cine, la cual consiste en una sala oscura, una pantalla gigante, un sonido envolvente y un espectáculo colectivo, esté al borde de la extinción. Pero no es así con respecto a la realidad estética del llamado “séptimo arte”. Así muchos autores y expertos (incluida la fallecida Sontag), hayan hablado de un cine contemporáneo pobre y decadente, que tan solo busca entretener o revivir las glorias de su pasado, lo cierto es que este año los cinéfilos pudimos tener el privilegio de ver, ya sea en plataformas o en salas, algunas películas dignas de entrar en el selecto panteón de las mejores de todos los tiempos, así los cínicos, los pesimistas y los apocalípticos (como los llamaría Umberto Eco) no quieran admitirlo.

Un hombre con una obsesión felina, un sociópata trágico y una sociópata ciberpunk, tres rockumentales protagonizados por la banda más popular, la más underground y la más olvidada de todos los tiempos, una colombiana sin talento y una marioneta con talento, un cometa que va a acabar con la Tierra, pero con potencial de ser explotado, un grupo de humanos que explotan a otros más allá del sistema solar, una escocesa en Bogotá y la muerte de la palabra escrita contada en imágenes, son los temas de algunas de las mejores películas de este año que termina.

10. La vida eléctrica de Louis Wain

En el 2021, algunos actores dieron cuenta de su extraordinario rango actoral y uno de ellos fue Benedict Cumberbatch. Su interpretación de Phil Burbank, el vaquero reprimido y resentido de El poder del perro (la obra de Jane Campion que bien merece estar en este listado) es diametralmente opuesta, pero igual de magnífica a su encarnación del pintor Louis Wain, un pintor tocado por el fuego, o más bien, por la electricidad. No solo su actuación es electrizante, toda la película lo es. Si el arte consiste en compartir una visión peculiar de mundo con los demás, tanto la maravillosa y felina obra de Wain, así como esta cinta hermosa y gentil que cuenta su historia, han logrado transmitir este mensaje con magia y elocuencia.

9. Los santos de la mafia: Una historia de Los Soprano

Catorce años después de la emisión del desconcertante episodio final de Los Soprano (para muchos, el equivalente televisivo de El padrino), se presenta una precuela y, a la vez, un spin-off de la serie, con tonos de tragedia griega y que posee toda la fuerza y la energía de su fuente original, pese a que no incluye a Tony (la muerte repentina del actor James Gandolfini acabó con la posibilidad de una secuela). El protagonista de Los santos de la mafia es Dickie Moltisanti, el padre de Michael (uno de los personajes clave de Los Soprano), interpretado de manera magistral por Alessandro Nivola, uno de los actores más subvalorados en la actualidad. Y aunque la película aborda el padrinazgo de Dickie hacia Tony (encarnado aquí por Michael Gandolfini, el hijo del fallecido actor quien hace un trabajo memorable), lo cierto es que esta es una historia con vida propia, personajes nuevos y una tremenda energía, atributos que la convierten en todo un clásico del género.    

8. Titane 

La ganadora de la Palma de Oro de Cannes es también la película WTF del año y la mejor cinta de terror del 2021. Julia Ducournau, quien hizo salir en estampida al público sensible y conservador que acudió a las salas de cine del Festival de Cannes del 2016 para ver su película Crudo, la historia de una chica vegetariana que se convierte en caníbal, regresa con una perturbadora mezcla entre el futurismo biomecanoide de Crash, la ultraviolencia salvaje y sexual de Psicópata americano, el humor negro y distópico de La naranja mecánica y la obsesión por las máquinas de Transformers, en la que Alexia (Agathe Rousselle en una inolvidable actuación), una despiadada asesina en serie y bailarina exótica con una placa de titanio en su cabeza, tiene sexo con un automóvil y como resultado gesta dentro de sí a un ser conformado por materia fría y aceite negro. Detrás de las trasgresiones de Titane se esconde una serie de interesantes discursos sobre la identidad de género, la naturaleza del amor, los misterios del organismo humano y la pérdida de la sensibilidad en las relaciones humanas actuales. Al igual que David Lynch o David Cronenberg, Ducournau logra mantener de principio a fin la cohesión y la fluidez de su obra, la cual se va desarrollando de una manera orgánica y, al mismo tiempo, dar a luz una obra tanto erótica como tanática, plena de creatividad, riesgo y audacia, que no renuncia al humor, la sensibilidad y la ternura.

7. Encanto

¿Es Encanto un producto menor de Disney? Andrew Spencer, el actual presidente de Walt Disney Animation Studios y la persona detrás de Lilo & Stitch, Enredados, Ralph el Demoledor, Zootopia, Frozen y Moana, le dijo a ROLLING STONE que no hay nada más lejos de la verdad. “Encanto es la película animada número 60 para los estudios y de ahí que se conciba como una de las más ambiciosas en la historia de Disney”.  Spencer hace énfasis en que Mirabel es una nueva “princesa Disney”, en la línea de Blanca Nieves, Cenicienta y la Sirenita, pero también “es la primera princesa suramericana de Disney y la primera que usa gafas” y confesó que Encanto lo convirtió en un adicto confeso a las “arepitas con queso”.

¿Es Encanto una cinta ambientada en Colombia, pero los estudios Disney la realizaron sin conocer de antemano su cultura y tradición? Los directores Byron Howard, Jed Bush y el compositor Lin-Manuel Miranda, viajaron a Colombia para realizar un trabajo de inmersión y conocer en detalle a este país. Visitaron Cartagena, Bogotá, Barichara y San Basilio de Palenque y el valle del Cocora, entre otros lugares. De este extenso viaje, se recogería toda la inspiración para el proyecto animado, incluyendo el nombre (“cuando visitamos varios de estos lugares, alguien nos dijo que Colombia era una tierra de encanto y la palabra nos impactó”). Los tres aprendieron sobre la importancia de la familia extensa en Colombia, sobre su herencia indígena, africana y europea, y conocieron de primera mano sus bellos paisajes, su gran biodiversidad, su música, su gente y su comida.

¿Es Encanto una buena película? Esta cinta animada de Disney es bella, mágica y encantadora. No solo es una de las mejores películas del año, sino que, dentro de la larga tradición de Disney, merece un lugar muy destacado. No es una copia descarada de Coco, como algunos mencionan en las redes sociales, ni tampoco un intento de apropiación cultural por parte de un estudio norteamericano. Encanto es una explosión de color y sentimiento que no dejará indiferente a su público, sea colombiano o no.

6. Dune

La imagen del gigantesco gusano saliendo de la arena, es para los amantes de Dune el equivalente de la explosión de la estrella de la muerte para los fanáticos de La guerra de las galaxias. En una entrevista realizada a Denis Villeneuve, el encargado de la segunda adaptación cinematográfica de Dune, el director canadiense evidencia su amor por esa imagen: “Se trabajó hasta el último detalle para convertir a esa bestia en realidad, comenzando con la textura de su piel, la manera como abre y cierra sus fauces, y el sistema digestivo que utiliza. Nos tomó más de un año diseñarlo, ya que necesitábamos darle el tamaño y la imponencia prehistórica adecuada”.

Desde que Villeneuve vio la película de David Lynch y leyó por primera vez la novela de Frank Herbert cuando tenía doce años de edad, fue seducido sin remedio. No es para menos. Además de ser la novela de ciencia ficción más vendida de todos los tiempos, Dune es para este género lo que El señor de los anillos es para la literatura fantástica. Dune también representa una extraña coincidencia para el mundo de la literatura, ya que a diferencia de los populares best sellers El código Da Vinci o Cincuenta sombras de Grey, esta novela sí llega a ser toda una obra maestra de la literatura. Al respecto dijo Villeneuve: “Una de las principales características de la novela radica en la atención que su autor les presta a los detalles. La profundidad a la que llegó Herbert en la descripción de las culturas y sus interacciones. Es un universo tremendamente rico que, al tratarlo de llevar a la pantalla, constituye todo un reto por su complejidad. Hay tantas historias secundarias que otro de los mayores desafíos está en no dejar que la audiencia se pierda… que el público pueda aprender y recibir todo lo que la novela ofrece y, al mismo tiempo, permitir el acceso a la historia tanto como sea posible. Que tanto el público que no sabe nada sobre Dune, como los seguidores de todo el universo, no sientan que fueron dejados a un lado. Que las personas comprendan qué es todo lo que está sucediendo y, al mismo tiempo, capturar la belleza y la poesía del libro”. Su director no lo pudo haber expresado mejor.

5. The Beatles: Get Back / The Velvet Underground / The Sparks Brothers

¡Vive le rock! Definitivamente, 2021 fue el año del rockumental (término usado por primera vez por el Disc Jockey Bill Drake y luego difundido gracias a ROLLING STONE). Con motivo del cumpleaños número cincuenta del álbum Let It Be, Peter Jackson, el mismísimo “señor de los anillos” tuvo acceso al material fílmico y sonoro de las legendarias sesiones y duró más de cuatro años recopilando el material para convertirlo en un nuevo documental de dos horas. La pandemia causada por el COVID-19 retrasó el proyecto y llevó a los estudios Disney a pensar en una nueva estrategia: convertir la cinta en una miniserie dividida en tres partes y de casi ocho horas de duración, para ser transmitida en su plataforma de streaming (Jackson ya está hablando de una “versión extendida” de dieciocho horas). El épico resultó ser magistral. The Beatles: Get Back es lo que la película Let It Be debió haber sido, pero que nunca fue. Una vibrante e hipnótica experiencia inmersiva, que nos permite ser testigos del proceso creativo de una banda que estaba llegando al final de sus días y que derrumba muchos de los mitos acerca de los Beatles.

Por su parte, Todd Haynes, uno de los mejores directores de la actualidad, nos entrega otro rockumental tan adictivo como el de Jackson, lleno de pantallas divididas, voces, música, material inédito de archivo en su documental definitivo sobre The Velvet Underground, la banda que tuvo entre sus miembros al legendario Lou Reed y que fuera apadrinada por Andy Warhol.

Y como si fuera poco, Edgar Wright nos ofrece una conmovedora mirada a Sparks, que bien podría considerarse como el dúo más infravalorado de todos los tiempos, y en donde entenderemos que los más originales no necesariamente terminan siendo los más populares.

 

4. Annette

Y son precisamente los hermanos Mael, integrantes del dúo Sparks, quienes se encargaron de componer las canciones para uno de los musicales más demenciales de todos los tiempos, acerca de un comediante irreverente (Adam Driver), que contrae matrimonio con una diva de la ópera (Marion Cotillard), con quien tiene como hija a una marioneta con un talento precoz. Leos Carax, uno de los últimos defensores del cine experimental, regresa a la dirección luego de una década de ausencia, con una obra exuberante, delirante e inolvidable, que explora la extraña relación entre el artista y su público, así como retrata de manera aguda los vicios de la condición humana.

3. No mires arriba

Adam McKay, el maestro de la sátira política, se supera a sí mismo (algo que parecía imposible, luego de La gran apuesta y El vicepresidente) con el equivalente de Dr. Strangelove y Network para el nuevo milenio. Esta negrísima comedia que posee más estrellas que el cielo (Meryl Streep, Leonardo DiCaprio, Jennifer Lawrence, Cate Blanchett, Timothée Chalamet, Ariana Grande) nos muestra cómo los seres humanos nos merecemos un destino apocalíptico cuando el dinero, las noticias light y los likes importan más que la vida, los vínculos afectivos y el método científico.

2. Memoria

El cine experimental ha llegado para quedarse y el tailandés Apichatpong Weerasethakul es en gran parte responsable de su regreso. Memoria es algo muy cercano a una experiencia metafísica. Si el espectador intenta imponer su contrato de lectura proveniente del cine tradicional, se va a perder de un viaje sensorial colmado de paz, nostalgia e introspección. Memoria es una obra que probablemente le hubiera encantado a Tarkovski, ya que las vivencias e intereses personales de su autor se conectan con las vivencias personales de unos espectadores que deben tener ojos de niño para dejarse llevar por esta enigmática cinta, que al igual que Encanto, se desarrolla en Colombia y posee unas fuertes dosis de realismo mágico.

  1. La crónica francesa

Wes Anderson logró confeccionar, no solo la mejor película de su carrera, sino una de las mejores películas de todos los tiempos.

Hay que aclarar que lo que se afirma en el anterior párrafo, y lo que se va a afirmar a continuación, no es producto del entusiasmo desmedido, la impulsividad de un crítico apasionado por el cine o un sesgo personal y subjetivo hacia el trabajo del autor.  

Es muy probable que La crónica francesa, la décima película del director, sea la mejor película sobre periodismo jamás realizada, y esto la haría compartir el título con El ciudadano Kane de Orson Welles, a quien muchos consideran como la mejor película en la historia del cine. Nos encontramos también ante una de las mejores películas antológicas de la historia, en donde se narra, utilizando las mejores imágenes posibles (cortesía de Robert D. Yeoman), tres historias, incluyendo un prólogo y un epílogo. Si existe una película perfecta, esta es.

El ciudadano Kane estaba inspirado en William Randolph Hearst, el magnate del periodismo de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX. La crónica francesa se inspira en varios autores que colaboraron para que la revista The New Yorker, con sus artículos, se convirtiera en un bastión del periodismo y del arte de la palabra escrita. Anderson, en colaboración con Hugo Guinness, Jason Schwartzman y Roman Coppola (los dos últimos parientes del director de El padrino, otra de las mejores películas de la historia), nos deleitan con un guion y unos diálogos tan exquisitos como los que escribió Joseph L. Mankiewicz en su clásico del cine Todo sobre Eva (Mankiewicz era el hermano menor de Herman, el guionista de El ciudadano Kane). Pero, al mejor estilo de Stanley Kubrick y de David Lean, Anderson realza la elocuencia y la belleza de la palabra por medio del lenguaje cinematográfico, el cual está conformado por el encuadre (1:37:1, el mismo de El ciudadano Kane), el plano y el ángulo de visión, que este director sabe manejar con una experticia y creatividad sin igual, producto de su mirada particular. No hay un solo plano en esta película que carezca de belleza, cuidado y significado.

La presencia de actores como Bob Balaban, Henry Winkler, Denis Menóchet, Christoph Waltz, Liev Schreiber, Edward Norton, Saorsie Ronan, Elisabeth Moss, Jason Schwartzman, Griffin Dunne, Rupert Friend y Fisher Stevens, así como a Anjelica Huston en la narración, también dan cuenta del calibre de esta producción. La música de Alexander Desplat (Jarvis Cocker, el líder de la banda Pulp, hace parte de la banda sonora bajo el seudónimo de Tip-Top, interpretando el clásico Aline del francés Christophe), la dirección de arte de Adam Stockhousen y el diseño de vestuario de Milena Canonero son impecables. Las ilustraciones de Javi Aznarez (muy similares a las portadas de The New Yorker) son sencillamente espléndidas. Hasta los afiches promocionales de La crónica francesa son exquisitos.

Algunos afirman que los grandes directores hacen la misma película una y otra vez. Con respecto a Wes Anderson, podríamos decir que él mejora la misma película una y otra vez. Sus intereses particulares por los objetos, la simetría y la nostalgia por el pasado, siguen siendo el centro de su trabajo, pero esta cinta es de una grandiosidad tal, que sobrecarga nuestros sentidos. Quizás su único defecto es que es demasiado para una sola vista y una única crítica no alcanza para dar cuenta de su impresionante riqueza.

P.D.: Una mención especial a las películas que quedaron fuera de este listado como A Chiara, Un lugar en silencio II, Cruella, Cry Macho, No respires 2, Judas y el mesías negro, Luca, Miss revolución, El poder del perro, Noticias del mundo, Ni un paso en falso, Nadie, Ron da error, Más dura será la caída, La excavación, Suspensión, El último entierro de Alejandrino, El escuadrón suicida, Noche de fuego, Una película de policías, El último duelo, Val, West Side Story y The Mitchells contra las máquinas.

Sobre André Didyme-Dôme 1394 artículos
André Didyme-Dome es psicólogo y magíster en Comunicación. Se desempeña como crítico de cine para las revistas Rolling Stone y Playboy Colombia y es docente en la Escuela Nacional de Cine; además, es director del cineclub de la librería Casa Tomada y conferencista en Ilustre. Su amor por el cine, la música pop y rock, la televisión y los cómics raya en la locura.

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