Insidious: The Red Door (La noche del demonio: La puerta roja) (2023)

La nueva entrega de la saga sobre desdoblamientos y posesiones intenta ser más amable y como consecuencia, pierde algo de su poder demoniaco.

Director: Patrick Wilson

Ty Simpkins, Patrick Wilson, Hiam Abbass, Sinclair Daniel, Andrew Astor, Rose Byrne

La saga de Insidious (conocida en español bajo el título genérico de La noche del demonio) fue creada por dos renombrados autores del terror contemporáneo: El director James Wan (el mismo artífice del universo de El conjuro) y el guionista Leigh Whannell (el director de la sucia cinta ciberpunk Upgrade y la magnífica película de horror feminista El hombre invisible).

La primera película de Insidious (y hasta la fecha, la mejor de todas), es una especie de amalgama entre Amityville y Poltergeist, que sigue la historia de la familia Lambert, la cual se muda a una nueva casa y pronto se ve acosada por fuerzas sobrenaturales. Su hijo pequeño, Dalton (Ty Simpkins), cae en un estado de trance, y los padres descubren que su espíritu está atrapado en un reino conocido como “el más allá” (en inglés The Further). Con la ayuda de un equipo de expertos liderados por la investigadora de lo paranormal, la doctora Elise Rainer (una estupenda Lin Shaye) y sus ayudantes Tucker (Angus Sampson), Specs (Whannel) y Carl (Steve Coulter), la familia lucha por rescatar a Dalton y enfrentarse a una entidad demoníaca conocida como “El Hombre Viejo”. 

La segunda parte, estrenada tres años más tarde, profundiza en los orígenes de los sucesos sobrenaturales que atormentaron a la familia en la primera parte. La trama se centra en los eventos ocurridos antes de la mudanza y sigue explorando la conexión de los Lambert con el más allá. La tercera entrega es una precuela que tiene lugar antes de los eventos de las dos primeras películas y que sigue la historia de Quinn (Stefanie Scott), una adolescente que busca la ayuda de la doctora Rainier para contactar a su madre fallecida. Sin embargo, durante la sesión, Quinn atrae la atención de una entidad demoníaca y su vida se ve amenazada. La cuarta cinta, conocida como La última llave, es otra precuela protagonizada por Rainier y cuya trama revela más sobre el pasado de la parapsicóloga, así como su lucha contra las fuerzas sobrenaturales mientras crecía en su casa familiar.

Insidious bien puede considerarse como la hermana menor de El conjuro (nunca ha podido equiparar su calidad y popularidad), pero eso no significa que no sea una franquicia entretenida, efectiva y pasable.  Ahora llega a las salas de cine la cuarta y la más irregular de las entregas de Insidious: La puerta roja se desarrolla casi una década después de los eventos ocurridos con la familia Lambert en la segunda parte y marca el debut como director del actor Patrick Wilson, quien interpreta a Josh, el atormentado padre de familia y esposo de Renai (Rose Byrne).

Si hay una película de terror a la que se le pueda calificar de “bonita”, “rosa”, “tierna” y “bien intencionada”, esta es. Los aspectos escabrosos, poderosos y viscerales de las anteriores entregas se dejan a un lado, debido a que Whannel ya no está a cargo del guion, cediéndole el turno a Scott Teems, el encargado de aburrirnos con Halloween Kills y ese esperpento conocido como Firestarter.  En su reemplazo tenemos la historia de un padre que no sabe cómo llegarle a su hijo adolescente, hasta que los demonios resurgen y ayudan indirectamente a Josh para que pueda acercarse a Dalton. En el guion de Teems, la puerta roja del subtítulo es un símbolo ambiguo que representa las emociones y los traumas que separan a uno del otro. ¡Bah!

Dalton ya creció y es matriculado en la escuela de artes, pero todavía le teme a la oscuridad (no es para menos, después de lo que sufrió en las dos primeras cintas). Josh y Renai se han separado (algo lógico, ya que Josh poseído trató de matarla a ella y a sus hijos). La abuela Lorraine ha fallecido (Barbara Hershey no quiso participar), y tanto Josh como Dalton no recuerdan nada de lo ocurrido (fueron hipnotizados por Carl).

En la escuela, Dalton consigue a una amiga fiel en Chris (Sinclair Daniel) y a una profesora estricta en Armagan (Hiam Abbass de Succession), que utiliza técnicas surrealistas para desencadenar el inconsciente de sus aspirantes a artistas. El resultado es más que previsible: Dalton comienza a dibujar la puerta roja y sus poderes de desdoblamiento resurgen, así como los demonios.           

Pese a algunos sobresaltos efectivos y unas buenas actuaciones (buenas, pero desperdiciadas), La noche del demonio: La puerta roja se siente pequeña, y no solo porque el formato habitual de 2,39:1 se redujo esta vez a 1,85:1. Lo cierto es que no llega a ser una decepción como lo fue La monja para el universo de El conjuro, pero está muy cerca de serlo.

Al parecer, la saga de la familia Lambert llegó a su fin y qué bueno que así sea. Esperemos que un nuevo spin-off que se encuentra en preproducción (Thread: An Insidious Tale), protagonizado por Kumail Nanjiani y Mandy Moore, recupere algo del espíritu sucio, perverso y satánico que hacía de Insidious todo un placer culposo.

Sobre André Didyme-Dôme 1617 artículos
André Didyme-Dome es psicólogo y magíster en Comunicación. Se desempeña como crítico de cine para la revista Rolling Stone en español y es docente en la Escuela Nacional de Cine; además, es director del cineclub de la librería Casa Tomada y conferencista en Ilustre. Su amor por el cine, la música pop y rock, la televisión y los cómics raya en la locura.

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