Swallow (2020)

La extraña costumbre de tragar cosas no aptas para el consumo humano es utilizada en un perturbador relato como la clave para descifrar el deseo de emancipación femenina.

Director: Carlo Mirabella-Davis

Haley Bennett, Austin Stowell, Denis O’Hare, David Rasche, Elizabeth Marvel

De acuerdo con la quinta edición del Manual de Diagnóstico de Trastornos Mentales (DSM-V), la pica es una alteración de la conducta alimentaria (fagia), en el que la persona siente un deseo irreprimible de comer sustancias u objetos no nutritivos, ni aptos para la ingestión y cuya causa es, hasta el momento, desconocida.

El director y guionista Carlo Mirabella-Davis (en su primer largometraje argumental, luego de codirigir el documental The Swell Season, acerca de los protagonistas del musical Once), canaliza el cine psicoanalítico y surrealista de Hitchcock, Buñuel y Lynch, para contarnos la historia de una mujer con la afición de tragar tierra, canicas, baterías, clips, tachuelas y demás objetos no aptos para el consumo.

Dicha mujer es Hunter Conrad, interpretada por una estupenda Haley Bennett, a quien hemos visto en cintas como Hardcore Henry, The Girl in the Train y en el último remake de The Magnificent Seven. Hunter es una mujer que acaba de contraer matrimonio con Richie (Austin Stowell), un hombre atractivo de familia prestante, quien le ofrece a Hunter una casa suntuosa y unos hermosos vestidos que parecen sacados de un catálogo para amas de casa de los años cincuenta.

En apariencia, Hunter ha alcanzado la felicidad, al vivir una realidad que muchas mujeres sueñan: un buen esposo, una buena casa y cuando se entera que está embarazada, un hijo que le va a dar mucha más felicidad a la pareja: “¡Estamos embarazados!” le grita un entusiasmado Richie a sus padres por el teléfono.

Cuando Hunter cena con su esposo y con sus suegros Michael (David Rasche) y Katherine (Elizabeth Marvel), ella siente una actitud de menosprecio y condescendencia, como si los Conrad le estuvieran haciendo un favor a la joven de origen humilde, cuyos antecedentes laborales se enfocan en la venta de productos de higiene. Hunter ya no va a tener que trabajar, puesto que ahora va a ser toda una ama de casa.

Es en este escenario perfecto en el que Hunter trata de dejar todo limpio y organizado y donde prepara la cena con la que recibe todas las noches a su marido, en el que se revela su peculiar afición. El primer objeto que es tragado por Hunter es una canica de color rojo. El placer de Hunter es intenso cuando se la lleva a la boca y más cuando pasa por su garganta. Luego la obediente esposa va al baño, recupera la canica, la limpia y la pone en una bandeja. Luego, es una tachuela, una piedra, un dedal, una pieza de ajedrez, una batería, etc. Del mismo modo que Séverine, la esposa de un cirujano interpretada por Catherine Deneuve en la cinta Belle De Jour de Luis Buñuel, Hunter le oculta a su esposo un perturbador secreto.

La cinta de Mirabella-Davis trata de explicar el comportamiento de Hunter como un acto de rebeldía ante un ambiente en el que ella ya no es una mujer: ella se ha convertido en una esposa, una ama de casa, una nuera, una anfitriona de fiestas y reuniones. Solamente cuando Hunter se traga los objetos en su intimidad, ella puede ser ella. Del mismo modo en el que se podría explicar la razón por la que un cinéfilo devora grandes cantidades de palomitas de maíz para calmar la ansiedad generada por los contenidos proyectados en la pantalla, Hunter traga objetos para tener algo de control en una vida controlada por otros.   

¿Es esta una película de terror? ¿Es una película de suspenso? ¿Es una película feminista? Swallow es todas las anteriores. Además de la Séverine de doble vida confeccionada por Buñuel, Hunter está emparentada con Marnie la ladrona de Hitchcock; con Justine, la chica vegetariana que se convierte en la caníbal de la cinta Raw; y con Cecilia, la mujer atormentada por su esposo en la última versión de El hombre invisible.

Es mejor no revelar las otras causas que han llevado a Hunter a padecer de pica, pero lo cierto es que Swallow (título en inglés que como verbo significa “tragar” y como sustantivo traduce “golondrina”) es una cinta elegante (la fotografía de Katelin Arizmendi y la dirección de arte de Laurie Colson son soberbias), fluida (aplausos para el director y el editor Jean-Christophe Bouzy), ambigua, inteligente y muy perturbadora (se recomienda no comer nada mientras se ve).

El público masculino se sentirá avergonzado por el machismo y la misoginia disfrazados de conductas normalizadas y que envuelven la vida de Hunter. El público femenino, sentirá en carne propia el drama de Hunter y se sentirán impactadas gracias a un contundente acto final que se desarrolla en la cocina de la casa del padre de Hunter, para luego concluir de una manera brutal en la intimidad de un baño público. Hunter, más allá de la pica, es la encarnación de la emancipación femenina.  

      

Sobre André Didyme-Dôme 934 artículos
André Didyme-Dome es psicólogo y magíster en Comunicación. Se desempeña como crítico de cine para las revistas Rolling Stone y Playboy Colombia y es docente en la Escuela Nacional de Cine; además, es director del cineclub de la librería Casa Tomada y conferencista en Ilustre. Su amor por el cine, la música pop y rock, la televisión y los cómics raya en la locura.

1 comentario

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*