War On Everyone (Contra todos) (2017)

Director: John Michael McDonagh

Alexander Skarsgård, Michael Peña, Tessa Thompson, Theo James, Caleb Landry Jones, Paul Reiser

Luego del tremendo fenómeno cultural generado por Pulp Fiction, las salas de cine de la segunda mitad de la década del noventa, se llenaron de cientos de cintas dirigidas por imitadores de Quentin Tarantino, quienes intentaban emular los diálogos ingeniosos, las referencias a la cultura popular, los personajes idiosincráticos y las situaciones violentas, hilarantes y políticamente incorrectas de la obra maestra de su ídolo.

Una década antes, las exitosas comedias de acción como 48 Hrs., Running Scared o Lethal Weapon, convirtieron la fórmula de los Buddy Cops (dos compañeros policías, uno rudo y otro chistoso, resolviendo crímenes al margen de la ley), en el principal subgénero del cine de acción de los ochenta.

El británico John Michael McDonagh (autor de la estupenda cinta The Guard y hermano del director de In Bruges y Seven Psychopaths), mezcla la estética de Tarantino con los Buddy Cops, y el resultado es War On Everyone, una cinta hiperviolenta y sin concesiones, en la que Alexander Skarsgård y Michael Peña interpretan a los policías más sucios en la historia del cine (con el perdón de los Bad Lieutenant encarnados por Harvey Keitel y Nicholas Cage en sus respectivas películas).

La historia es tan solo un pretexto para un despliegue de situaciones absurdas y brutales que pretenden ser graciosas. Los policías Terry Monroe (Skarsgård) y Bob Bolaño (Peña) le roban cocaína a un mimo traficante para su propio uso personal, le roban a los delincuentes para mantener sus lujosas mansiones, y se burlan de las recomendaciones de su jefe, el teniente Gerry Stanton (Paul Reiser). Estamos hablando de dos anti-héroes en letras mayúsculas.

Ambos se encuentran tratando de resolver un caso que involucra un robo orquestado por el malísimo Lord James Mangan (Theo James de Divergent), un millonario inglés adicto a la heroína y al crack, con conexiones en el mundo de la pornografía (especialmente infantil), quien planea sus crímenes junto a su perverso ayudante Russell Birdwell (Caleb Landry Jones, excéntrico y perturbador como siempre).

Lo que sigue son un desfile de informantes, bailarinas exóticas, y altas dosis de alcohol, drogas, golpes y balaceras, todo aderezado con referencias a Pitágoras, André Breton, Yukio Mishima y Simone De Beauvoir. Pero John Michael Donagh no tiene la inteligencia de su hermano Martin y mucho menos la coherencia orgánica de las películas de Tarantino. El resultado es un policíaco nihilista y poco gracioso que no le llega a los talones a las películas a lasq ue le rinde “homenaje”.

Sobre André Didyme-Dôme 1427 artículos
André Didyme-Dome es psicólogo y magíster en Comunicación. Se desempeña como crítico de cine para las revistas Rolling Stone y Playboy Colombia y es docente en la Escuela Nacional de Cine; además, es director del cineclub de la librería Casa Tomada y conferencista en Ilustre. Su amor por el cine, la música pop y rock, la televisión y los cómics raya en la locura.

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