Justice League (La liga de la justicia) (2017)

Director: Joss Whedon

Ben Affleck, Gal Gadot, Henry Cavill, Amy Adams, Ezra Miller, Jason Momoa, Ray Fisher

Justice League es la quinta película del universo cinematográfico extendido e interconectado de DC, el cual, a diferencia del universo Marvel/Disney (que funciona como un reloj), presenta muchos problemas.

La primera versión en acción real del equipo de superhéroes de la editorial de cómics, no llega a ser el desastre de Suicide Squad (definitivamente la peor de las cinco), pero es un producto inferior si se compara con Man Of Steel, Batman V Superman: Dawn of Justice y Wonder Woman.

La trama de Justice League es la siguiente: Superman (Henry Cavill) ha muerto luego de los trágicos eventos expuestos en Batman V Superman y Batman (Ben Affleck en actitud socarrona) decide reunir a un grupo de individuos con superpoderes para enfrentar una amenaza que puede poner en peligro la tierra. Dichos individuos son Wonder Woman (una estupenda Gal Gadot), a quien pudimos conocer mucho mejor gracias a su película individual; Aquaman (Jason Momoa en actitud Vin Diesel), Flash (Ezra Miller en actitud Jar Jar Binks) y Cyborg (un inexpresivo Ray Fisher envuelto en aluminio).

Aunque las comparaciones son odiosas, en este caso son inevitables: Mientras que en el universo Marvel/Disney se ha asumido la estrategia de realizar películas sobre los superhéroes en solitario (Iron Man, Captain America, Thor) antes de llegar a los mega-crossover que significaron las dos excelentes partes de The Avengers y la majestuosa Civil War, con las películas de DC (y especialmente con esta), el espectador se siente desorientado, como si se hubiera perdido las películas individuales de Aquaman, Cyborg, Batman y Flash que todavía no existen, lo cual llega a afectar la empatía y la simpatía hacia los personajes. Por esta razón es que al superhéroe al que realmente llegamos a amar aquí es a Wonder Woman: ella ya posee una historia previa que ayuda a generar un vínculo emocional con el espectador (también ayuda mucho su sólida interpretación y su belleza descomunal). Los demás héroes en Justice League son prácticamente unos aparecidos que se limitan a hacer chistes flojos, los cuales harían avergonzar a Thor y a Hulk, e inclusive a los protagonistas de The Fast and the Furious.

No es un secreto que Justice League ha contado con muchos problemas de producción, luego del retiro forzado del director Zack Snyder debido a una calamidad doméstica (el suicidio de su hija), lo que llevó a Joss Whedon (el director de las dos partes de The Avengers para Marvel) a asumir la culminación del trabajo. Este traspié se evidencia en la terrible edición, en los efectos especiales mediocres, en la levedad de los personajes y en Steppenwolf, un villano de pacotilla totalmente innecesario (Ciarán Hinds en actitud Rita Repulsa de los Power Rangers), el cual se siente acartonado y cursi (mismo defecto de los villanos de Wonder Woman).

Los otros problemas con Justice League tienen que ver con en el cambio de personalidad radical en el personaje de Batman/Bruce Wayne, el cual no tiene ningún sentido, luego de los acontecimientos ocurridos en Batman V Superman (antes odiaba al kriptoniano, ahora parece perdidamente enamorado de él). Pero el hombre murciélago no es el único que sufre un cambio inexplicable: Aquí, Superman se siente depresivo, displicente y antipático, Flash termina convertido en un comediante aficionado ridículo y torpe, y los secundarios Alfred Pennyworth, James Gordon y Lois Lane, están completamente desperdiciados y carecen de cualquier tipo de complejidad o profundidad psicológica (los cinéfilos sabemos que Jeremy Irons, J.K. Simmons y Amy Adams son unos actores impresionantes, pero aquí no lo demuestran).

Pero no todo está perdido con Justice League: la cinta llega a entretener en el sentido más básico de la palabra y no se puede demeritar el hecho de que el sueño húmedo de todo nerd fanático de los cómics de DC, por fin se ha hecho realidad, aunque hubiera sido maravillosa una aparición sorpresa de Will Smith, Margot Robbie, Jared Leto o (¿por qué no?) Ryan Reynolds, para complementar la experiencia de un universo extendido de superhéroes.

El consejo que se le podría dar a los productores de estas películas basadas en los personajes con los que muchos crecimos y que los lectores de cómics amamos, es el siguiente: más paciencia, más inteligencia y más coherencia.

P.D. Quédese después de los créditos para dos epílogos: Uno que parece el final de un episodio de CHiPs y otro muy, muy, muy emocionante.

Sobre André Didyme-Dôme 1617 artículos
André Didyme-Dome es psicólogo y magíster en Comunicación. Se desempeña como crítico de cine para la revista Rolling Stone en español y es docente en la Escuela Nacional de Cine; además, es director del cineclub de la librería Casa Tomada y conferencista en Ilustre. Su amor por el cine, la música pop y rock, la televisión y los cómics raya en la locura.

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