Les Faux Tatouages (Fake Tattoos) (Falsos tatuajes) (2018)

Dirección: Pascal Plante

Anthony Therrien, Rose-Marie Perreault, Lysandre Nadeau

Una cinta canadiense acerca de un encuentro romántico entre un chico y una chica en los inicios del nuevo milenio.

El canadiense Pascal Plante, quien debutó en el cine con la película de docuficción, Generation Porn, nos ofrece ahora su primer argumental llamado Les Faux Tatouages, una especie de historia de amor, protagonizada por dos jóvenes pertenecientes a la denominada “generación millennial”.

Aquí se nos cuenta sobre la relación que se establece entre Theo (Anthony Therrien), un amante del Punk y de las camisetas negras, que luce como una mala imitación de Slash, y Mag (Rose-Marie Perreault), una chica que se acerca a Theo por sus tatuajes falsos (de ahí el nombre de la cinta) y que parece una mala imitación de Gwen Stefani.

Plante se acerca a la pareja con mucho candor y sensibilidad y permite que conozcamos a Theo y a Mag casi en tiempo real, a partir de sus conversaciones, sus acuerdos sobre música y ropa, así como sus desacuerdos. Sin embargo, la cinta se siente como una mala imitación de Before Sunrise, la maravillosa cinta de Richard Linklater, que nos muestra de una manera mucho más elocuente e inteligente cómo el amor se construye a través de las palabras.

Sin embargo, el logro de la directora consiste en aproximarse a Fake Tattoos como si fuera un documental sobre naturaleza, los rituales de apareamiento de la generación del nuevo milenio: el “stalkeo” en Facebook, ver videos graciosos en YouTube, enviar mensajes de voz y textos por celulares, tener sexo silencioso en el cuarto para no despertar a unos padres (que en realidad ya no se molestan por el sexo adolescente), y exhibir un culto a bandas del pasado que, en realidad, son más producto de la pose y la actitud que de un gusto musical sincero, lo cual se evidencia en la tendencia por interpretar melodías cursis en guitarras acústicas (a falta del insoportable ukulele).

Son pocas las películas que abordan con seriedad y naturalidad a esta generación de adolescentes perdidos y, a su vez, perdedores. Por esta razón, pese a que la cinta se siente eterna (aunque en realidad dura menos de hora y media), Falsos Tatuajes es una bienvenida aproximación a este mundo que para los adultos es tan hermético como los pensamientos de los personajes de la serie 13 Reasons Why.

Sobre André Didyme-Dôme 1617 artículos
André Didyme-Dome es psicólogo y magíster en Comunicación. Se desempeña como crítico de cine para la revista Rolling Stone en español y es docente en la Escuela Nacional de Cine; además, es director del cineclub de la librería Casa Tomada y conferencista en Ilustre. Su amor por el cine, la música pop y rock, la televisión y los cómics raya en la locura.

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