National Theater Live: Hamlet (2016)

No se pierda la oportunidad de ver a Hamlet, la obra inmortal de William Shakespeare, interpretada por un elenco de primera categoría, una estupenda dirección de arte y un trabajo de dirección arriesgado, que dan como resultado una puesta teatral perfecta.

Dirección: Lyndsey Turner
Benedict Cumberbatch, Ciaran Hinds

Hamlet se niega a morir. Junto a Drácula y Sherlock Holmes, este es uno de los personajes que más veces ha sido llevado a la pantalla grande.

En 1948, Sir Laurence Olivier (uno de los actores más representativos del cine y el teatro británico), dirigió y protagonizó una adaptación de la obra más popular de William Shakespeare, que le valió dos premios Oscar (Mejor película y Mejor Actor) y, hasta la fecha, es considerada como la mejor película sobre Hamlet.

Para 1964, el director Grigori Koznisev realizó una respetable versión rusa de Hamlet. Y no hay que olvidar que unos de los proyectos que Andrei Tarkovski siempre quiso (y nunca pudo) llevar a la pantalla, fue una versión libre sobre el trágico príncipe de Dinamarca, cuyo padre es asesinado por su ambicioso tío.     

En 1990, el director Franco Zeffirelli se arriesga a realizar una versión de Hamlet, otorgándole al actor australiano Mel Gibson (proveniente del cine de acción), uno de los papeles más codiciados por los actores más respetados del mundo. El resultado fue una versión llena de demencia y visceralidad, que ayudó a que la carrera de Gibson fuera vista con otros ojos (hasta que el actor sucumbió a una serie de escándalos imperdonables).

1994 fue testigo de una de las adaptaciones más populares y más interesantes de Hamlet: su título fue El rey león y es una adaptación animada, musical, con animales antropomórficos y ambientada en África (producida por los estudios Disney), que permitió que el público masivo conociera a Hamlet, aún sin saberlo.

En 1996, el actor y director Kenneth Branagh (heredero de Olivier), se atreve a realizar una adaptación cinematográfica de la obra completa de Shakespeare (con una duración de tres horas) y el resultado fue un trabajo elogiado por la crítica, pero abandonado por el público.    

Y a comienzos del siglo XXI, el director Michael Almereyda realiza una versión contemporánea de Hamlet, ambientada en la ciudad de Nueva York y protagonizada por Ethan Hawke, donde el famoso monólogo del “ser o no ser” se realiza en una tienda de vídeo.

Ahora, el National Theatre nos presenta una nueva puesta en escena de Hamlet (quizás la obra más representada en la historia del teatro), con motivo de la conmemoración de los 400 años de la muerte de William Shakespeare. Gracias a esta prestigiosa compañía británica, Hamlet se representa en el teatro (como fue pensada originalmente), y, al mismo tiempo, se podrá disfrutar en las pantallas de cine.

Gracias a la calidad actoral de Benedict Cumberbatch (protagonista de la estupenda serie Sherlock y conocido por interpretar al superhéroe de Marvel Doctor Strange) y a su impresionante interpretación de este personaje que se debate entre el ser y la nada, como también a una elaborada y sorprendente dirección de arte y a la libertad asumida por la directora Lyndsey Turner con el orden de los diálogos, con su contexto temporal y con la estructura de la obra en sí, esta producción es el resultado de lo mejor que el teatro puede ofrecer. Este Hamlet es impecable e imperdible.

Sobre André Didyme-Dôme 1665 artículos
André Didyme-Dome es psicoterapeuta y periodista. Se desempeña como editor de cine y TV para la revista Rolling Stone en español y es docente universitario; además, es director del cineclub de la librería Casa Tomada y conferencista en Ilustre. Su amor por el cine, la música pop y rock, la televisión y los cómics raya en la locura.