Boy Erased (corazón borrado) (2018)

Basada en hechos reales, la nueva película del director, guionista y actor Joel Edgerton, nos muestra de una manera compasiva y matizada, los graves conflictos que surgen de las familias que no admiten una orientación sexual diferente.

Dirección: Joel Edgerton

Lucas Hedges, Nicole Kidman, Russell Crowe, Joel Edgerton

Basada en las experiencias de Garrard Conley en un campo de conversión para homosexuales, Corazón borrado, la nueva película del director, actor y guionista Joel Edgerton (The Gift), logra ser un trabajo inteligente y matizado. Edgerton no cae en el error de condenar o de culpar, sino de tratar de entender a todas las personas implicadas en el caso denunciado por Conley en el 2016.

Lucas Hedges, el joven actor quien ha demostrado su enorme talento en cintas como Manchester junto al mar, Lady Bird o Tres anuncios por un crimen, interpreta aquí a Jared Eamons, el hijo de dos padres cristianos llamados Marshall y Nancy.  Marshall (un estupendo Russell Crowe), es un ministro de la Iglesia bautista y dueño de un concesionario de automóviles y Nancy (una Nicole Kidman con mucho corazón) es la típica ama de casa que obedece las órdenes de su esposo.  Todo va bien con esta familia norteamericana de valores rígidos y conservadores, hasta que un incidente en la universidad donde estudia Jared hace que éste le revele a sus padres que tal vez sea gay. La confusión, el dolor y la rabia que se mezclan con las creencias religiosas de la familia, hacen que en un acto de desesperación, Marshall y Nancy lleven a su hijo a un lugar que tal vez pueda “curar” a su hijo de su condición.

Joel Edgerton (protagonista de Loving e It Comes at Night) encarna a Victor Sykes, el líder de “Amor en acción”, un centro de conversión para homosexuales, donde los jóvenes cristianos con confusiones en cuanto a su orientación sexual son internados para que, por medio de la oración y una serie de talleres, puedan recobrar su heterosexualidad.

En un momento en el que el vicepresidente actual de los Estados Unidos defiende este tipo de instituciones, una cinta como Corazón borrado es más que pertinente. Como director, Edgerton nos lleva al interior de esta familia que no es mala de por sí, sino que simplemente comparte unos valores equivocados y que pone al “deber ser” por encima del “ser”.  

Jared ama a sus padres y no entiende por qué desea a los hombres. Y en un principio, tratará de seguir las reglas del campo de conversión para volver a ser el hijo que sus padres amaban y admiraban. En su internado, encontrará a Brandon, un asistente que supuestamente ha superado a todos sus demonios (interpretado por Flea, el bajista de los Red Hot Chili Peppers); a Jon, un joven devastado y destruido por las “terapias” que se ejercen en el lugar (encarnado por el prestigioso director Xavier Dolan); a Gary, un chico que prefiere seguir las reglas a tener que enfrentarse con quienes quieren cambiarlo (papel asumido por el cantante Pop Troye Sivan); y a Cameron (Britton Sear), un joven corto en edad pero enorme de cuerpo, quien nos recuerda al soldado Pyle, ese trágico personaje inmortalizado por Vincent D’Onofrio en la cinta Full Metal Jacket de Stanley Kubrick.   

Corazón borrado es una cinta muy humana, llena de respeto y compasión por sus personajes y que nos habla de la homofobia, un serio prejuicio que para los inicios del siglo XXI ya debería haberse superado, pero que tristemente continúa latente en nuestras sociedades supuestamente modernas. Joel Edgerton quiere que nos pongamos en los zapatos de Jared, un joven escritor que quiere ser un buen hijo y, en últimas, una buena persona, pero que encuentra un gran obstáculo en las personas que supuestamente quieren lo mejor para él.     

Sobre André Didyme-Dôme 1427 artículos
André Didyme-Dome es psicólogo y magíster en Comunicación. Se desempeña como crítico de cine para las revistas Rolling Stone y Playboy Colombia y es docente en la Escuela Nacional de Cine; además, es director del cineclub de la librería Casa Tomada y conferencista en Ilustre. Su amor por el cine, la música pop y rock, la televisión y los cómics raya en la locura.