It Must Be Heaven (De repente, el paraíso) (2020)

En esta cinta de “metacine”, el director palestino Elia Suleiman deja su nativa Nazaret, para viajar a París y Nueva York, intentando conseguir financiación para su nueva película.

Director: Elia Suleiman
Elia Suleiman, Tarik Kopty, Kareem Ghneim

El documentalista y director palestino Elia Suleiman, autor de obras semi-autobiográficas, satíricas, irónicas y de subtexto político, como Crónica de una desaparición, Intervención divina y El tiempo que queda: Crónica de un ausente presente, regresa con una nueva película, que sigue esta misma línea, pero ahora con un sentido del humor heredado del francés Jacques Tati, del finlandés Aki Kaurismäki y del iraní Jafar Panahi.  

De repente, el paraíso nos muestra a E.S. (una versión más callada y calmada de sí mismo, la cual ya había aparecido en las cintas mencionadas anteriormente), viviendo en las afueras de su nativa Nazaret, en donde es testigo de cómo su vecino se obsesiona con un árbol de limón y cómo otro vecino le habla sobre sus peripecias como cazador furtivo.

E.S. decide dejar su lugar de origen y viajar a París. Allí se sienta en un café y queda embriagado de la belleza y sensualidad de las mujeres parisinas (quienes se desplazan al ritmo de la música de Nina Simone). Luego, al deambular por las calles de la capital francesa, se encuentra con varias situaciones absurdas, las cuales tienen que ver con la presencia de la policía, el ejército y los encargados del aseo.

Más tarde, nos enteraremos que E.S. llega a parís con la intención de buscar financiación para su nueva película, ante lo cual un productor le dice que no es “lo suficientemente palestina”.  Luego viaja a Nueva York y encuentra situaciones tan absurdas como las que vivió en Nazaret y en París, y donde su película tampoco encuentra financiación (un divertido encuentro con el actor Gael García Bernal, quien se refiere a E.S. como “un palestino, no de Israel, sino un palestino de Palestina”, es lo mejor de esta cinta).

Con respecto a sus películas, Suleiman afirma que las estructuras de poder detestan el humor, porque sienten en él una amenaza, y es por eso que sus películas se basan en el humor. Sin embargo, Suleiman no tiene el mismo ingenio de Tati para retratar el choque del individuo con los cambios de su entorno, y, lo peor de todo, se siente como la película de un director que trata de imitar el estilo que le funciona a las mil maravillas a Kaurismäki y a Panahi. Tal vez esa fue la razón por la cual De repente, el paraíso terminó consiguiendo financiación después de todo.

Sobre André Didyme-Dôme 1427 artículos
André Didyme-Dome es psicólogo y magíster en Comunicación. Se desempeña como crítico de cine para las revistas Rolling Stone y Playboy Colombia y es docente en la Escuela Nacional de Cine; además, es director del cineclub de la librería Casa Tomada y conferencista en Ilustre. Su amor por el cine, la música pop y rock, la televisión y los cómics raya en la locura.

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