The Mitchells Vs. The Machines (Los Mitchell contra las máquinas) (2021)

Del mismo modo que utilizaron una película promocional de Lego para hacer una aguda y entretenida crítica al consumismo y al conformismo, Phil Lord y Chris Miller se aprovechan del streaming para darle rienda suelta a una divertida cinta animada que pone en evidencia los peligros de los dispositivos electrónicos y las bondades de las familias disfuncionales.

Director: Michael Rianda, Jeff Rowe

Con las voces de Danny McBride, Maya Rudolph, Olivia Colman, Fred Armisen, Abbi Jacobson

Cuando una película o serie de televisión, ya sea animada o en acción real, incluye en sus créditos a Phil Lord y Chris Miller, el espectador deberá prepararse para lo siguiente: Múltiples situaciones desquiciadas, referencias y guiños a cientos de productos de la cultura popular, inteligentes deconstrucciones de los géneros y denuncias sociopolíticas disfrazadas como entretenimiento ligero, todo esto presentado a una gran velocidad. Algunos ejemplos los podemos encontrar en las dos soberbias versiones para cine de Comando especial, las dos divertidas entregas de Lluvia de hamburguesas, en las estupendas Una película de Lego y Batman Lego, en la que probablemente es la mejor película del Hombre Araña (Into The Spider-verse), así como en las comedias televisivas de culto Clone High, How I Meet Your Mother, The Last Man On Earth y Brooklyn Nine-Nine.

Estos maestros de la narrativa contemporánea, quienes son catalogados como cool tanto para los que crecieron en la segunda mitad del siglo XX como para los que crecieron en las primeras dos décadas del siglo XXI, ya tienen dos aprendices en Michael Rianda y Jeff Rowe, los directores y guionistas del último proyecto producido por Lord y Miller y que ya puede considerarse como una joya de la animación actual: Los Mitchell contra las máquinas.   

Así como en Una película de Lego se utilizó un producto que promociona una popular marca de juguetes para hacer una aguda crítica al consumismo y al conformismo, en el último producto con el sello de Lord y Miller, nos encontramos con una película que solo se puede ver si nuestros dispositivos electrónicos (TV, teléfonos celulares, computadores, tabletas), están conectados con la internet (se presenta en exclusiva por Netflix), y que al mismo tiempo critica la obsesión desmedida que las personas tenemos por los dispositivos electrónicos y por el Wi-Fi. Algunos lo llamarán hipocresía, otros hablarán de paradoja, pero lo cierto es que el mensaje logra llegar de una manera sumamente entretenida.

Los Mitchell del título, son una familia tan disfuncional como lo son los Simpson o los Griffin. El padre Rick (Danny McBride), es un discapacitado tecnológico que prefiere tener un destornillador en el bolsillo que un teléfono celular; Linda, la madre (Maya Rudolph), es una profesora de primaria acostumbrada al caos y al desorden, y que premia con stickers las buenas acciones; Aaron (con la voz de Rianda), es el hijo menor obsesionado con los dinosaurios y que no sabe cómo establecer una relación con las niñas de su edad; y Kate (Abbie Jacobson), es la hija mayor, quien sueña con estudiar en una escuela de cine y que resiente la falta de cuidado que su padre presta a sus estrambóticos y desquiciados cortometrajes, la mayoría protagonizados por Doug, un perro Pug de mirada desorbitada y menos inteligente que el “Ayudante de Santa” de los Simpson.

Lo que en apariencia es una cinta animada sobre la brecha generacional entre un padre y su hija, rápidamente se convierte en un homenaje a La guerra de los mundos, Matrix y Terminator, cuando Mark Bowman (Eric André), el joven empresario de un conglomerado tecnológico mezcla entre Microsoft y Apple, desecha a PAL, su antigua asistente digital (Olivia Colman recordándonos su pasado como comediante), para reemplazarla por unos robots multifuncionales, que rápidamente tomarán el control de la Tierra y buscarán deshacerse de los humanos.   

A Los Mitchell contra las máquinas se le perdona que vaya más allá de la hora y media reglamentaria para un dibujo animado familiar, gracias a un excelente sentido del humor, a los giros sorpresivos que dislocan la trama predecible, a dos robots defectuosos con las voces de Fred Armisen y Beck Bennett con un carisma sin igual, a que nos inserta en la historia un discurso digno de Marshall McLuhan acerca de las bondades y los peligros de la tecnología, y a que esta es quizás la primera película (con el perdón de la subvalorada Jexi), en incluir a un teléfono celular malvado, el cual, hay que decirlo, encontrará el destino que muchos de esos odiosos aparatos se merecen.

Sobre André Didyme-Dôme 1427 artículos
André Didyme-Dome es psicólogo y magíster en Comunicación. Se desempeña como crítico de cine para las revistas Rolling Stone y Playboy Colombia y es docente en la Escuela Nacional de Cine; además, es director del cineclub de la librería Casa Tomada y conferencista en Ilustre. Su amor por el cine, la música pop y rock, la televisión y los cómics raya en la locura.

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