Paw Patrol: The Movie (Patrulla canina: La película) (2021)

Los amantes de los perros y el rescatismo con la edad cronológica y/o mental inferior a 10 años, disfrutarán de principio a fin de la nueva (y verdadera) película basada en la popular serie de Nickelodeon.

Director: Cal Brunker

Niño: ¡Mira papá! ¡Acaban de estrenar en cines la película de La patrulla canina!

Adulto: ¡Pero si la vimos en cine hace tres años!

Niño: La que vimos se llamaba Mighty Pups y era un episodio especial alargado y complementado por otros episodios regulares de la serie de televisión. ¡Esta sí es la verdadera película!

Adulto: No puede ser…

Para tranquilidad de los adultos hay que advertir lo siguiente: La nueva película para cine de la patrulla canina es corta (88 minutos) y soportable. Lo cual ya es todo un logro. Pero como existen todavía padres de familia que todavía no saben lo que es Paw Patrol, aquí va una breve explicación:

Patrulla canina es una popular serie de dibujos animados de origen canadiense creada por Keith Chapman, la cual, al igual que los Teletubbies, Arthur y Peppa Pig, está dirigida a los más pequeños (De ahí que sea prácticamente inaguantable para el público adulto).

Su calidad de animación es pobre y las historias son elementales, pero Patrulla Canina ha logrado cautivar a su audiencia infantil por tres razones primordiales: 1. El amor por los perros (especialmente los cachorros) y 2. La fascinación por el rescatismo (si usted creció en los setenta y ochenta fascinado con Emergencia, 240-Robert, Helicóptero de rescate y Guardianes de la bahía, todas series idiotas pero emocionantes, es muy probable que le encuentre su encanto a Paw Patrol). 3. La astuta estrategia de merchandising (a esta película, como a la serie animada, tan solo le falta un botón de “presione aquí para comprar”).

La idea de mezclar el rescatismo con el amor por los canes no es algo novedoso: Los británicos se inventaron el género del perro que rescata con la película silente Rescued by Rover de 1905 y luego los norteamericanos lo explotaron con nombres legendarios como Rin-Tin-Tin, Lassie, Benji, Joe, Hobo (y no podemos dejar de lado al Comisario Rex, alemán de raza y austriaco de origen).

Ahora piense en todos estos perros unidos en un escuadrón liderado por un niño millonario llamado Ryder (al parecer es huérfano y posee toda una fortuna vendiendo camisetas y memorabilia de Patrulla canina, la cual se vende como pan caliente). Estos perros además hablan y hacen numerosos chistes de pésima calidad, pero cada uno de ellos es de una raza diferente y se especializa en un trabajo específico: Marshall es el dálmata bombero); Rubble es el bulldog obrero; Chase es el pastor alemán, líder y policía; Rocky es el pastor australiano reciclador; Zuma es un labrador “perro de aguas”; y Skye es una cocker spaniel aviadora. Cada uno con su propio vehículo y artilugios (preparen sus bolsillos, padres de familia).

Todo parece indicar que a Everest, la husky escaladora, le aplicaron la eutanasia, porque aquí ni se nombra. En su reemplazo encontramos a Liberty, una perro salchicha con un gran poder de convencimiento y un ferviente deseo de pertenecer a la patrulla. Asimismo, los cachorros abandonan su cuartel ubicado en Bahía Aventura (la alcaldesa Goodway y su gallina casi ni aparecen), y se ubican en una nueve sede en la Ciudad Aventura (antes llamada Ciudad Fondo Nuboso), pero que sigue liderada por Humdinger, el alcalde corrupto, codicioso y estúpido (basado en cualquier político actual) y que siempre está rodeado de un grupo de gatas (Atención: Patrulla Canina contiene mensajes anti-felinos).

La historia de esta película tiene que ver con una máquina que controla el clima y que el alcalde usa de manera inadecuada, generando un desastre climático. Vale mencionar que antes de eso, el alcalde genera otros desastres con fuegos artificiales y un sistema de metro que se sale de control (cualquier parecido con la realidad…) Pero ya sabemos que Ryder y sus cachorros van a salvar el día, pese a que Chase aquí sufre de estrés postraumático producto de una infancia traumática (¡Aunque sigue siendo un cachorro con ocho años de vida!).  

La verdad, la historia importa tanto como el personaje antipático e innecesario de Liberty. Lo interesante de esta cinta, más que la pertinente sátira política y los tintes psicoanalíticos, es ver a los perritos conducir sus lujosos superautos, los cuales superan con creces a los de cualquier entrega de Rápido y Furioso. Y la verdad sea dicha, las secuencias de acción de Ryder y sus cachorros son más realistas y plausibles que las últimas andanzas de Toretto y su “familia”.  

Sobre André Didyme-Dôme 1665 artículos
André Didyme-Dome es psicoterapeuta y periodista. Se desempeña como editor de cine y TV para la revista Rolling Stone en español y es docente universitario; además, es director del cineclub de la librería Casa Tomada y conferencista en Ilustre. Su amor por el cine, la música pop y rock, la televisión y los cómics raya en la locura.

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