Vox Lux (2018)

Natalie Portman interpreta a una cantante Pop que abarca a todas las cantantes Pop, en una extraña y corrosiva película.

Dirección: Brady Corbet

Natalie Portman, Raffey Cassidy, Jude Law, Stacy Martin



El joven actor Brady Corbert (Thirteen, Funny Games, Las nubes de María), nos presenta su segunda película como director luego de un interesante debut en The Childhood of a Leader. Piense en una película biográfica sobre Britney Spears dirigida por Stanley Kubrick o “La historia de Lady Gaga” dirigida por Paul Thomas Anderson, y se hará una idea de lo que es la excéntrica pero sublime Vox Lux.

De una forma arquetípica, Raffey Cassidy (El sacrificio del ciervo sagrado) y Natalie Portman interpretan a Celeste, una chica sobreviviente de un tiroteo al interior de su colegio, perpetrado por un estudiante de rasgos psicopáticos. Gracias a una canción compuesta por ella y Eleanor, su hermana mayor (Stacy Martin) e inspirada en los sucesos, Celeste se convierte en una estrella Pop de la noche a la mañana. Al mejor estilo de American Idol o The Voice, como importa más el drama detrás de la artista que su talento (así lo posea).

Es así que la chica del cuello rígido (producto de problemas tanto físicos como psicológicos), termina con un mánager tan experto como despiadado (Jude Law asumiendo otro de los arquetipos de la película), que la asume como un producto que se debe explotar al máximo de una manera rápida y furiosa.

La joven cantante se ve enfrentada a un mundo de fiestas desenfrenadas, drogas, amantes, filmación de vídeos musicales en Los Ángeles y sesiones de grabación en Estocolmo (hogar de ABBA), que la llevan a quedar embarazada prematuramente de un rockero británico y a transformarse radicalmente, de una chica tímida y con complejo de inferioridad (Cassidy), a toda una diva histriónica con delirio de grandeza (Portman).

Cassidy también asume el papel de Albertine, la hija de Celeste, quien prácticamente fue criada por su tía mientras que la cantante Pop se enfocaba en su carrera. Y es en la fase madura de la vida de Celeste (la cinta está dividida en varios capítulos narrados por Willem Dafoe), donde el espectador descubrirá una comedia perversa, plena de sarcasmo e ironía, que retrata y a la vez satiriza el espíritu de los tiempos, de la misma manera en que Kubrick lo hizo con su obra maestra La naranja mecánica.

La comparación con Kubrick no se queda ahí, puesto que Corbet asume con la elegancia del director, así como una gran atención al detalle y un tono sublime, la historia de esta cantante Pop que es, a la vez, todas las cantantes Pop (Madonna, Katy Perry, P!nk, Ke$ha y otras más, junto con las mencionadas Spears y Lady Gaga, se ajustan al paradigma de Celeste). La exquisita fotografía de Lol Crawley (Ballast) y la música de Scott Walker ayudan muchísimo para que Vox Lux se sienta y se vea grandiosa.

En un momento de la película, Celeste dice lo siguiente: “La música no importa, lo que importa es tener un ángulo”. En otro momento también dice: “Yo no quiero que la gente piense, tan solo quiero que se sienta bien”. Estas dos afirmaciones son el núcleo central para poder abordar y comprender la película dirigida y escrita por Corbet.

En este nuevo milenio no importan las tragedias sino como obtener provecho de ellas. No importa el talento o las habilidades sino el drama (inventado o no) que las acompaña. No importan las ideas pensadas o expresadas sino lucir bien en Instagram. La corrosiva tragicomedia de Corbet, con la música Pop de Sia y las coreografías de Benjamin Millepied (esposo de Portman) expone cómo en esta época apocalíptica, la alienación y el escapismo son la única alternativa. 

Sobre André Didyme-Dôme 1616 artículos
André Didyme-Dome es psicólogo y magíster en Comunicación. Se desempeña como crítico de cine para la revista Rolling Stone en español y es docente en la Escuela Nacional de Cine; además, es director del cineclub de la librería Casa Tomada y conferencista en Ilustre. Su amor por el cine, la música pop y rock, la televisión y los cómics raya en la locura.